WASHINGTON DC.- De acuerdo con un
estudio, la propuesta de los republicanos de endurecer las reglas para
calificar a programas sociales como Medicaid
y food stamps (cupones de alimentos),
podría dejar a más de 22 millones de personas sin seguro de salud y hasta 3.5
millones de niños sin acceso asegurado a alimentos.
Los números fueron dados a conocer
por Brookings Institution y retomados
por el portal de noticias de Univisión, que explica que la organización tiene
sede en Washington y desde hace más de cien años analiza diversas áreas de las
ciencias sociales.
El referido estudio revela el
impacto que podrían tener las medidas propuestas por los republicanos y
apoyadas por el presidente, Donald Trump, cuyo principal objetivo es endurecer
los requisitos laborales para quienes pretendan acceder a programas sociales
como Medicaid y el Programa de
Asistencia de Nutrición Suplementaria (SNAP, por sus siglas en inglés).
Y es que según explica Univisión,
la propuesta republicana considera que puede haber gente beneficiaria de estos
programas que podría estar trabajando y no lo hace, simplemente porque no
quiere.
Así que con los nuevos requisitos
se pretende forzar a las personas que reciben este tipo de ayuda a que
trabajen.
Pero de acuerdo con el estudio de Brookings Institution, es mínima la
cantidad de estadounidenses inscritos en los programas que no trabajan porque
no quieren.
Según la investigación, los
beneficiarios de SNAP que están fuera de la fuerza de trabajo por un período de
dos años, “más de la mitad citan razones de salud”, mientras que entre el 1 y
el 0.3 por ciento dicen que no quieren trabajar.
Solamente “el 0.3 por ciento de los
que tienen entre 18 y 49 años de edad que estarían expuestos a los (nuevos
posibles) requisitos de trabajo y que son trabajadores (…) dijeron que no
estaban interesados en trabajar”, indica el estudio.
Los principales motivos de los
beneficiarios de estos programas para no estar en la fuerza de trabajo son
discapacidades, problemas de salud y el cuidado de familiares, subraya la
investigación.
"Puede haber algún subconjunto
de individuos que podrían trabajar, no están trabajando y podrían funcionar si
se los 'amenazara' con la pérdida de beneficios. Este documento agrega
evidencia a un creciente cuerpo de investigación que muestra que este grupo es
muy pequeño en relación con aquellos que serían sancionados según las políticas
propuestas", detalla el informe.
El programa ya requiere que los beneficiarios trabajen dentro de lo posible. Lo
que buscan los republicanos de la Cámara Baja es expandir esos requerimientos
con el proyecto de Ley Agrícola, aprobado en la Cámara de Representantes en
junio con una votación de 213-211, con una masiva oposición de los demócratas
(y algunos republicanos).
El Servicio de Alimentos y
Nutrición del Departamento de Agricultura de EEUU (USDA, por sus siglas en
inglés) actualiza anualmente los límites de elegibilidad de ingresos para estos
programas. En el caso de SNAP, desde el 1 de octubre de 2018 al 30 de
septiembre de 2019 una familia de cuatro, por ejemplo, tiene que tener un
ingreso mensual inferior a 2,092 dólares para ser elegible. (Estas cifras
aplican a los 48 estados contiguos y el Distrito de Columbia. Alaska y Hawaii
tienen números diferentes).
Para ser beneficiario hay
requisitos laborales que incluyen: estar registrado para el trabajo; no
renunciar voluntariamente o reducir horas en un trabajo; tomar un empleo si se
ofrece; y participar en programas de empleo y capacitación si lo asigna el
Estado. El incumplimiento de estos requisitos puede ser descalificante, señala
el USDA.
El Estado requiere que los adultos
sin discapacidad y sin dependientes trabajen o participen en un programa de
trabajo por lo menos 20 horas por semana para recibir SNAP por más de 3 meses
en un período de 36 meses. Algunos excluidos de estos requisitos son los niños,
personas mayores, mujeres embarazadas y personas que estén exentas por motivos
de salud física o mental.

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