Hernández, quien nació el 29 de agosto de 1970, en
Pasaquina, el Tablón, Departamento de la Unión, El Salvador, ha dedicado 24
años de su vida entrenando jóvenes de manera gratuita, con el fin de que se
mantengan sanos, que practiquen un deporte y se diviertan sanamente.
“Ser entrenador de boxeo no es algo fácil, se debe
saber cómo hacerlo, y por medio de la vista se puede deducir si un muchacho
está apto para entrenar en el boxeo; conozco los puntos fundamentales, tengo
muchos años de hacer esto y es algo que me apasiona”, comentó Hernández, que
visitó las oficinas de EL SOL News para hablar de su experiencia.
El instructor de boxeo, recibió en 2012 un
reconocimiento de la Casa Blanca llamado “Cesar
Chavez Day” por su labor de entrenar jóvenes, gracias al concejal hispano
de Port Chester, Luis Marino.
Hernández entrena a los jóvenes en el Carver Center, en 400 Westchester
Avenue, en Port Chester. “El centro me ha abierto las puertas para entrenar y
ellos me han apoyado mucho en esta labor”, comentó.
El salvadoreño ha trabajado 25 años en una panadería
para ganarse la vida. “Lo del boxeo es un pasatiempo, es algo que me gusta.
Entreno aproximadamente en el Carver
Center a unos 40 muchachos y quisiera apartar dos días para entrenar a los
niños especiales”.
Hernández, quien desde 1990 ha instruido a los
jóvenes en el boxeo, aseguró a este semanario que “me encanta entrenar y los
muchachos aprenden rápido. El boxeo es bastante fuerte, con mente y velocidad
se trabaja bien, para practicarlo se necesita gente sana, que no fume, ya que
la capacidad de la vista baja.
Relató que “en el Bronx conocí a un señor que me
ayudó a aprender el boxeo, me enseñó los primeros pasos, me costó bastante pero
saqué mi licencia. El reconocimiento en la Casa Blanca me lo dieron porque
llevé las pruebas de las cosas que yo he hecho con los jóvenes”.
Hernández manifestó que ya tiene experiencia en
entrenar niños especiales. “Creí que era complicado entrenar niños especiales
pero no es así, ya que ellos pueden hacer muchas cosas increíbles, es una
bendición entrenarlos, porque no son hipócritas y ellos obedecen siempre”.
Explicó que “hasta el momento he entrenado a dos
niños especiales, para ellos utilizamos guantes especiales. Con un niño
especial no se pueden hacer los rounds de tres minutos, debe ser sólo de uno,
yo les pongo los uniformes de boxeadores para hacerlos sentir igual a los
demás, tengo un Ipad y ellos ponen la
música que quieren, si estoy entrenando a los niños especiales los demás
jóvenes tienen que esperar porque ellos son resentidos, tengo todo ese
conocimiento y los sé tratar”.
Con los niños especiales el tiempo de entrenamiento
es una hora igual que los demás. “Mi sueño es entrenarlos, Dios me lo ha dicho
‘entrena niños especiales’, he oído voces que me dicen que lo haga y es mi
deseo”, declaró el hispano.
Agregó que “puedo entrenar 40 niños especiales en el
mismo horario porque ellos se ponen a caminar, correr, y se les ve el interés”.
Hernández relató que cuando recibió el
reconocimiento de la Casa Blanca en 2012 “compartí con el congresista Luis
Gutiérrez en Washington, él me dijo: ‘yo estoy luchando por la reforma
migratoria y tú por llevar gente a Las Vegas’, me dijo bromeando”. También
comentó que compartió en su momento con el boxeador filipino Many Pacquiao.
El “Cesar
Chavez Day” es un premio que otorga anualmente la Casa Blanca inspirado en
el líder sindicalista César Chávez (1927-1993), activista que luchó en favor de
los derechos civiles para los campesinos. “De algún modo mi labor se asimila a
la de César Chávez”, indicó Hernández.
En instructor de boxeo reveló que “mi sueño es
llevar a los muchachos a Las Vegas, quisiera que alguien más me ayudara en ese
proyecto”
Para Hernández organizar una pelea es difícil, ya
que se necesita un doctor y una ambulancia por cuestiones de emergencia médica
como una hemorragia o cualquier golpe peligroso.
“Con un mal golpe, el muchacho corre el riesgo de
morir, uno debe saber identificar los momentos así. Al joven hay que saberlo
malorear, saber reanimarlo entre cada ring, ya que sólo dan un minuto, se debe
tener el agua lista y verle los ojos, ponerle la mano donde corresponde,
hablarle fuerte si él esta fingiendo”, explicó.
Hernández indicó que uno de sus mayores deseos es
organizar campeonatos de boxeo de niños especiales. “Para eso se necesita de
personal médico, eso lo brinda Carver
Center y espero algún día hacerlo realidad”.
El salvadoreño estimó que ha entrenado a unos 3 mil
muchachos desde 1990. Tiene 27 años de
vivir en Port Chester.
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