BRIDGEPORT.- En un momento en que la situación económica es difícil, la
fe es lo último que se pierde y eso se puede aplicar a una familia hispana, que
consiguió un nuevo hogar gracias a la organización sin fines de lucro Habitat for Humanity.
La madre Kathleen Rosa, su esposo Antonio Rosa y sus hijos Sabrina (10),
Naomi (7) e Ian (3) se esforzaron mucho para conseguir un nuevo hogar.
Participaron en los trabajos de construcción de su nueva casa y ahora
pueden disfrutar de su nuevo hogar, ubicado en 677 Noble Avenue, en Bridgeport.
EL SOL News pudo compartir la alegría de la familia que recibió, el
sábado pasado, las llaves de su nueva casa, de dos pisos, pintada de rojo por
fuera y blanco por dentro.
La organización Habitat for
Humanity of Coastal Fairfield County (Habitat
CFC) llevó a cabo una ceremonia de dedicación de la casa para la familia
Rosa.
El programa incluyó una presentación de obsequios, palabras de
agradecimiento de los nuevos propietarios y los asistentes disfrutaron de un
refrigerio.
Al evento asistieron Iris Cordero Taylor, directora de Servicios para
Familias de Habitat CFC; Stuart
Adelberg, director ejecutivo de Habitat
CFC y el senador federal de Connecticut, Richard Blumenthal, quien entregó
una proclama a la familia Rosa.
La hija de Antonio y Kathleen, Sabrina, comentó que “este momento es muy
especial para mí porque mis padres hacen mucho por nosotros y estoy muy feliz
por ellos”.
La familia Rosa comenzó a sonreír desde que fueron aceptados en el
programa de vivienda de Habitat CFC.
“El programa nos ayuda a aguantar nuestras condiciones de vida actuales.
Es un ventaja poseer nuestra propia casa, ya que nos ayuda a salir adelante”,
comentó Kathleen a este semanario.
Historia de la familia Rosa
Antonio y Kathleen, de ascendencia hispana, relataron a EL SOL News que
nacieron y se criaron en Bridgeport.
Se conocieron en 2003 cuando Antonio estaba trabajando en el Hospital de
Bridgeport. Se casaron hace ocho años, y ahora con una familia de tres niños el
apartamento de alquiler de la familia ya no podía seguir el ritmo de sus
necesidades, por lo que la urgencia de tener un hogar propio era evidente.
“Habíamos superado el espacio y lo peor es que teníamos que pagar por
nuestra propia calefacción en el invierno, que es muy cara. Sumado a eso teníamos
que pagar el alquiler y pensamos que tener una casa propia era más eficiente en
el uso de la energía que mantendría los costos más bajos”, expresó Antonio.
Después de ver muchas opciones para mejorar su situación, la pareja no podía
conseguir su propio hogar.
Casi perdieron la esperanza, cuando el cuñado de Antonio, que trabaja
para una compañía de calefacción y aire acondicionado, les dijo que había oído
hablar de la organización Hábitat for
Humanity y les aconsejó llamar para ver si podían calificar para comprar
una casa.
La familia hizo la solicitud la cual fue aceptada, ya que llenaban los
requisitos que la organización pedía.
La pareja completó sus 500 horas de voluntariado para construir su nuevo
hogar y de acuerdo con sus palabras, el esfuerzo ha valido la pena.
Según sus miembros, Habitat for
Humanity of Coastal Fairfield County (Habitat
CFC) mejora las vidas mediante la eliminación de viviendas de calidad
inferior y la creación de oportunidades asequibles de propiedad de vivienda
para las familias locales trabajadoras.
Se conoció que desde 1985, Habitat
CFC ha construido más de 200 hogares y ha ayudado a centenar de familias en
el condado de Fairfield.
Para obtener más información, pueden visitar la web www.habitatcfc.org.

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