STAMFORD.- La voluntaria Linda Quinton y su perrita
“Samantha” (Sammy), desde hace siete años han inspirado a los niños el amor por
la lectura, gracias a la labor voluntaria que realizan en la Biblioteca Ferguson de esta ciudad.
Quinton comenzó a trabajar con el TDI’s Reading Program de la organización
sin fines de lucro Therapy Dogs
Internacional, Inc., desde hace siete años. El programa consiste en que los
niños aprendan el hábito de la lectura, gracias a la inspiración de un perrito
y la supervisión de una voluntaria.
Desde hace 7 años, la perrita Samantha ha estado
trabajando con ella en Biblioteca Ferguson
de Stamford.
Relató a EL SOL News que ella trabaja en la
publicidad de libros. “A mi perrita le gustan los niños, y pensé que sería
divertido ayudar a los niños que comienzan a leer. Me di cuenta que existía una
necesidad de fomentar el amor por la lectura y los padres de familia me
expresaban que esta forma de terapia ayuda a los niños”.
De acuerdo con Quinton, el programa está orientado a
los niños de primer a tercer grado (de 5 a 8 años). La terapia consiste en que el niño le lee al
perrito, entonces el menor pierde el temor y el nerviosismo. Algunas veces el
niño le lee solo al perrito, y otras veces la lectura se da en grupo.
“Cuando los niños leen en grupo al perrito, están más
sueltos porque el niño que lee le presta más atención a la lectura y los demás
niños le prestan atención al perrito, entonces, no existe el nerviosismo de que
todos te están mirando y se muestran más contentos y más confortables”, explicó
Quinton
Muchas veces los grupos son de 12 a 15 niños y
algunas veces solo está el niño leyéndole el perrito, supervisado por el
voluntario y el encargado de la biblioteca.
“Al principio, en muchas ocasiones, los niños no
pueden leer y se notan nerviosos, pero al final terminan confortables leyendo y
se sienten cómodos”, indicó la voluntaria.
Quinton manifestó a este semanario que cuando se
ofreció en la Biblioteca de Ferguson para llevar a cabo el programa de manera
voluntaria, se dio la casualidad de que la biblioteca estaba buscando una
persona que ayudara a los niños a leer y no dudo en llevar a cabo el
proyecto.
Recordó que cuando ella era niña, de unos 10 años, le
gustaba la lectura, y tuvo la suerte de que mucha gente le leía y pasaba las
tardes disfrutando de la lectura. “Mis padres me motivaron para leer”, expresó.
La voluntaria considera que la lectura es fundamental
para el desarrollo de los niños.
Comentó que ha trabajando con niños de muchas
culturas, entre ellos, hispanos.
“Ellos hablan diferentes idiomas, sin embargo, la
lectura les ayuda mucho a entender muchas cosas. Los niños llegan al programa
por muchas razones, entre ellas, para practicar el inglés, motivarlos a leer y
algunos llegan para superar el miedo a los perros, sin embargo, todos se
sienten confortables una vez que participan”, precisó.
Ella anteriormente vivía en Nueva York y ayudaba en
el hospital Saint Vincent. Ahora
tiene 8 años de vivir en Stamford y cuenta con muchas amistades en esta ciudad.
Lleva a cabo el programa los fines de semana y su
trabajo es voluntario. La sesión de lectura dura una hora, tanto en lo
individual como grupal.
Quinton reveló que la perrita Samantha ya está un
poco mayor y en abril tendrá un nuevo perrito.
Desde agosto de 2013, Samantha no puede hacer terapia
en grupo, debido a su edad, sin embargo, ayuda a los niños en la terapia
individual, acompañada por la voluntaria y el encargado de la biblioteca.
Samantha nació en 2002 y en 2003 comenzó a hacer el
trabajo voluntario, manifestó Quinton. La perrita pesa 80 libras, y es de raza greyhound, mezclada con otras. La
recogió de un shelter y desde pequeña
comenzó a trabajar con ella.
“Cuando los perritos son acariciados, a los niños le
da control sobre ellos, es una sensación de confidencia y de una alegría
interna, es algo positivo”, declaró.
Recientemente, Quinton fue reconocida por el Volunteer Center de United Way of Western Connecticut, en la categoría (Volunteer Couple). Cuando la nominaron reveló sentirse feliz, ya que no lo esperaba
y tomó el homenaje con mucha humildad.
“Las escuelas, programas, familias, o personas que
necesiten el servicio de terapias, pueden llamar para iniciar una conversación.
Theraphy Dogs International, Inc., es
una organización de voluntarios. Los perros son entrenados, toman un examen y
cuando lo pasan son certificados. La certificación es como un team, es decir, forman un equipo el
voluntario y el perro. El programa es a nivel nacional”, detalló Quinton.
Para mayor información acerca del programa, pueden
llamar al 973-252-9800, visitar la
página web www.tdi-dog.org, o enviar un correo electrónico a tdi@gti.net.
Las oficinas se encuentran en 88 Bartley Road,
Flanders, New Jersey.
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