Fotos: Cortesía de CT Students for a Dream
HARTFORD.- La organización CT Students for a Dream
(PS4D), una organización estatal de estudiantes indocumentados, sus familias y
aliados, buscan intensificar su lucha para ampliar la ayuda financiera
institucional para los estudiantes indocumentados, a través de los colegios y
las universidades públicas del Estado.
El grupo realizó esta semana la campaña #AffordtoDream,
que consistió en distintos eventos para resaltar el problema de los alumnos
inmigrantes y la asequibilidad de la universidad. La campaña culminó con una
manifestación y una conferencia de prensa en la capital del Estado.
La campaña #AffordtoDream busca ampliar el acceso a la
ayuda institucional en las universidades públicas de Connecticut para los
estudiantes indocumentados. Los jóvenes podrían costearse la educación superior
que sueñan. La propuesta haría que la universidad sea más asequible para los
jóvenes inmigrantes y les permite continuar los estudios superiores, explicaron
los promotores.
El cierre de la campaña se llevó a cabo en el Center for
Latino Progress (Centro para el Progreso Latino), de esta ciudad.
Decenas de estudiantes inmigrantes indocumentados y sus
aliados se reunieron para convocar y demandar a la Oficina de Educación
Superior, la Junta de Regentes, y la Junta de Síndicos de la Universidad de
Connecticut para permitir que los estudiantes indocumentados en las
universidades públicas de Connecticut puedan acceder a la ayuda institucional,
se dio a conocer.
Más de 50 alumnos, padres, líderes comunitarios y
funcionarios electos se reunieron en la conferencia, mostrando una presencia
fuerte y exigente para que la Oficina de Educación Superior tome medidas.
Los estudiantes indocumentados afectados, familias,
líderes comunitarios y funcionarios hablaron sobre la necesidad y la urgencia
de la ayuda institucional y compartieron sus historias personales, detalló el
informe.
Tras la reunión, los líderes de CT Students for A Dream
caminaron hacia la Oficina de la Junta de Regentes situada en la Woodland
Street, y entregaron miles de firmas y más de un centenar de cartas de apoyo
que exigen que la Oficina de Educación Superior, la Junta de Regentes, y la
Junta de Síndicos tomen medidas ahora.
Hubo otros eventos a través de todo el Estado durante
toda la semana, que condujeron a la manifestación en Harford el jueves pasado.
Los estudiantes y los aliados celebraron campañas de peticiones en West
Harford, Bridgeport, Stamford, Danbury, New Haven, y Norwalk.
La financiación institucional es basada en la necesidad
económica y es financiada por los dólares de matrícula. Las normas vigentes
establecen que un porcentaje de la matrícula que pagan los estudiantes debe ser
utilizado como ayuda basada en necesidad de los estudiantes. Este dinero se
distribuye en base al análisis de las necesidades de la FAFSA, que los
estudiantes indocumentados no pueden completar ya que carecen de un número de
seguro social, según el boletín.
Aunque los estudiantes inmigrantes indocumentados pagan
este fondo de dinero con sus propios dólares de matrícula, no pueden acceder a
la ayuda que necesitan, detalló el informe.
“La matrícula estatal me dio la esperanza de asistir a la
universidad, pero esa esperanza rápidamente rompió cuando me di cuenta que
todavía enfrentaba la barrera de asequibilidad universitaria. Me vi obligada a
dejar de ir a la escuela durante un par de años con el fin de trabajar y ayudar
a mi familia. La ayuda institucional no sólo me permite volver a la
universidad, sino que me permite ser la primera persona en mi familia en
graduarse de la universidad y llevar a cabo un paso más cerca de hacer realidad
mis sueños”, manifestó Faye Phillip, una estudiante de Stamford.


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